Carta al Presidente sobre los problemas del Campo.

Durango, Dgo., 19 de marzo del 2014. Sr. Lic. Enrique Peña Nieto C. Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos. P R E S E N T E. Muy respetable Señor Presidente de la República Mexicana: Reciba nuestros atentos saludos y nuestros augurios de todo bien para Usted, para su familia y para su Administración. Le escribimos en nombre del Presbiterio y del Campesinado de la Arquidiócesis que comprende parte de los Estados de Durango y Zacatecas. Lo hacemos movidos por la situación que impera en los campos de nuestros campesinos. En nuestro país, los problemas del campo son viejos y han sido causa de conflictos y génesis de movimientos revolucionarios. La pobreza, la marginación, y la injusticia han delineado por décadas sus contornos dolorosos y humillantes. Existen programas de apoyo al campo, aunque muchas veces no responden al espíritu de la gente del campo y a sus necesidades. La falta de preparación los hace presa de intereses políticos y de negocios deshonestos, que tienen en la corrupción y en la impunidad sus promotores y escondites. La globalización ha llegado y tocado la vida del medio rural en muchos aspectos positivos y negativos. Pero, las condiciones económicas y sociales siguen siendo lastimosas y son falta de oportunidades. Es así que se presenta el caso de la comercialización del frijol en el territorio de nuestra jurisdicción eclesiástica. Un anuncio oficial: el pasado mes de noviembre del 2013 (cfr: www.sagarpa.gob.mx, 01 nov 2013) el director en jefe de la Agencia de Servicios a la Comercialización y Desarrollo de Mercados Agropecuarios (ASERCA), Baltazar Hinojosa Ochoa, destacó que el Gobierno de la República, a través del secretario Enrique Martínez y Martínez, da respuesta a las necesidades de más de 70 mil productores que han sido afectados por contingencias climáticas y precios en el mercado. Este esquema ofrece mayores beneficios al productor, un precio más justo y evita el intermediarismo, en cumplimiento al mandato del Presidente Enrique Peña Nieto, de privilegiar el desplazamiento de la producción nacional antes que la importación. El monto presupuestal canalizado para este esquema de comercialización es de 470 millones de pesos, de los cuales 200 millones son para garantías líquidas, 70 millones para la certificación de calidad y el resto será destinado a fin de complementar las garantías y gastos de operación (almacenamiento y financieros). Con el objetivo de brindar certidumbre al proceso comercial y proteger el ingreso de los productores, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) y la Banca de desarrollo anunciaron el esquema de comercialización para la cosecha de frijol del presente ciclo primavera-verano 2013, en los Estados de Chihuahua, Durango y Zacatecas. En un esfuerzo coordinado con los gobiernos de los Estados, legisladores e integrantes de la cadena productiva, la ASERCA instrumentó un programa que prevé la pignoración de un volumen de hasta 200 mil toneladas de frijol negro y pinto, con garantías líquidas operadas a través del FONAGA-FIRA y del PROFIN-Financiera Rural. Además, el apoyo directo a los productores que realicen el beneficio y la certificación de la calidad del frijol en un volumen de hasta 100 mil toneladas en los 18 centros de acopio certificados oficialmente, esto es 700 pesos por tonelada, con la posibilidad de cubrir más volúmenes de grano. Detalló que las condiciones están dadas para tener una buena cosecha del grano y el precio de salida, lo que permitirá atender algunas solicitudes de venta al exterior, como el caso de Venezuela y Brasil que demandan alrededor de 100 mil toneladas de frijol negro. Fijando el precio en $12.00 el kilo de pinto Saltillo y $10.00 el kilo de negro. Éste fue un anuncio esperanzador para los productores. La situación: sin embargo, la realidad que recogen nuestros Sacerdotes de las Parroquias rurales en voz y por testimonio de nuestros hermanos campesinos, es de flagrante indolencia gubernamental. Las quejas principales de los campesinos son las siguientes: 1.- El precio del frijol. No se les paga el precio convenido, sino a 8.00, 6.00 y hasta 4.00 pesos kilo del pinto saltillo. En el mercado se expende al público a más de 20 pesos el kilo. 2.- El pago del frijol recibido en bodegas. Las acopiadoras autorizadas retrasan demasiado tiempo el pago, en detrimento de los productores. Los agricultores no reciben el pago de su producto porque los acopiadores dicen no tener solvencia económica. ¿Jinetean el dinero? 3.- Los intermediarios no autorizados (“Coyotes”). Existen sin que las autoridades hagan nada al respecto, incluso las mismas Autoridades municipales y Estatales se coluden en esta competencia desleal. 4.- Certificación. Los acopiadores injustamente quitan 100 kg por tonelada al campesino para recibirles el producto alegando mermas. 5.- Los requisitos para recibir el producto. Resultan más bien obstáculos para el campesino: documentación foliada, certificación. 6.- En el transcurso de todo el ciclo los campesinos se van endeudando y cuando logran la cosecha tienen sobre sus espaldas deudas por eso se ven obligados a vender su frijol a como puedan, y es aquí en donde se agudiza la injusticia. Nuestra intención: Lo que pretendemos con estos señalamientos, es arrojar luz sobre los hechos sociales que aquejan al Campesinado en nuestra jurisdicción eclesiástica. La Doctrina Social de la Iglesia tiene principios como el del bien común, destino universal de los bienes, subsidiariedad, solidaridad, participación, y valores como la Justicia, la paz, la verdad y la libertad pero todos tienen como fundamento principal el Amor. Sr. Presidente de la República Mexicana: Le agradeceremos la atención que tenga a bien dispensar a las necesidades presentadas de los campesinos y a las preocupaciones pastorales de la presente.

 A T E N T A Y R E S P E T U O S A M E N T E

Pbro. Lic. Jesús Gabriel Cuevas Martínez. Coordinador de Pastoral Social. Pbro. Lic. Víctor M. Solís Quiroga. Vicario de Pastoral de la Región Centro Pbro. Gerardo Estrada de la Rosa. Vicario de Pastoral de la Región de Los Llanos Pbro. Lydio Pérez García. Vicario de Pastoral de la Región Norte Pbro. Amancio Macías López. Vicario de Pastoral de la Región Zacatecas Pbro. Manuel Olvera González. Vicario de Pastoral de la Región Santiago Pbro. Lic. Herminio Talavera Cárdenas. Pro – Vicario General Pbro. Lic. José de la Luz Guerrero Haro. Secretario Canciller Mons. Enrique Sánchez Martínez Mons. Héctor González Martínez Obispo Auxiliar de Durango Arzobispo de Durango    

Los problemas del Campo 2014-01

Victoria de Durango, Dgo; 07 de abril del 2014.

 Sr. Lic. Enrique Peña Nieto

 C. Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos  P R E S E N T E. Reciba un afectuoso saludo y un dese ferviente de bienestar y éxito en su labor en bien de nuestra Patria. En relación a la carta de fecha 19 de marzo del año en curso, que de parte del presbiterio y del campesinado de nuestra Arquidiócesis le hemos dirigido y de la cual no hemos recibido su respuesta; donde en ella le hemos expuesto algunos aspectos importantes de la problemática que viven nuestros campesinos productores de frijol, queremos reiterarle que estos problemas continúan sin respuesta y a causa de ellos han surgido otros , como el ya público “fraude del frijol de papel” que se ha ventilado en estos días en los medios locales de comunicación. Algunos campesinos aún tienen sin comercializar su frijol con la esperanza de que se haga real el precio fijado en un principio; otros han retirado su frijol de las acopiadoras asignadas, perdiendo incluso las “mermas” que se les han fijado, malbaratándolo al no tener otra opción. Sr. Presidente, los programas que implementa su administración son encomiablemente ricos en su beneficio y sentido social; lo triste es que no tocan la realidad de los campesinos por causa de los responsables que los ejecutan (SAGARPA, ASERCA, ETC.), ahondando en ellos la frustración, el descontento y la desconfianza en las autoridades. El sentir de los Pastores de estas comunidades agrícolas, descubre en este descontento el ánimo de lo que puede provocar un conflicto social. Nuestra Fe nos dice que el trabajo es colaborar con Dios en la creación que ha puesto en nuestras manos; el trabajo es sagrado porque contribuye a la construcción del bien común; cuando esto no se realiza, constituye un atentado a sus derechos fundamentales y la tarea de la autoridad es velar por esos derechos. Sr. Presidente, la Fe tiene una resonancia ineludible en la construcción de la sociedad. Agradecemos de antemano sus atenciones a la presente; nos mueve la gravedad del asunto el dirigírsela.

         Unidos en oración por sus buenos frutos, confiamos en una pronta y favorable respuesta.

A T E N T A M E N T E

  Consejo Presbiteral de la Arquidiócesis de Durango

Pbro. Guillermo Hernández Flores. Coordinador del Consejo Presbiteral Pbro. Lic. Luis Rubén de la Torre Acosta. Secretario del Consejo Presbiteral Pbro. Lic. Jesús Gabriel Cuevas Martínez. Coordinador de Pastoral Social

Mons. Enrique Sánchez Martínez                                     Mons. Héctor González Martínez

    Obispo Auxiliar de Durango                                               Arzobispo de Durango